El Instituto Nacional de Psiquiatría

“Si algo he hecho durante mi vida profesional, ha sido ocuparme del cuidado de los enfermos mentales de nuestro país”. – Ramón de la Fuente (padre)[1]

SI ALGUIEN merece el título de ingeniero social de la siquiatría mexicana, es sin lugar a dudas Ramón de la Fuente Muñiz. Su influencia se deja sentir en áreas importantes de la política siquiátrica del país.

De la Fuente, fallecido en marzo de 2006, fundó el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente” que depende de la Secretaría de Salud. El Instituto Nacional de Psiquiatría (INP de ahora en adelante) consiste de seis edificaciones construidas en un predio de 23,000 metros cuadrados. Cuando en enero de 2002 visité el lugar, ubicado en Periférico cerca de Viaducto Tlalpan en la Ciudad de México, me quedé estupefacto. Me pregunté si habría un equivalente de esta pequeña ciudad en otros países. El mismo instituto reconoce que “los recursos financieros del instituto provienen, en su mayor parte, del Gobierno Federal”.[2]

El INP tiene oficinas del gobierno, treinta médicos residentes y uno de los edificios posee un cupo de cincuenta camas para los “enfermos”, como me dijo uno de los guardias; además, existe un departamento de urgencias. En los últimos años han sido internados casi mil por año, y respecto a la consulta externa el instituto se vanagloria de atender a casi cincuenta mil por año. En un texto de presentación del instituto se nos dice: “Otros programas especiales están destinados al manejo de adolescentes con trastornos de sustancias adictivas”. En ese mismo párrafo se habla de un programa que llaman “Estudio y tratamiento integral del enfermo esquizofrénico”, y para aparentar que el problema no es familiar sino médico en esa misma página se publican dos fotografías del costoso equipo del instituto: enormes aparatos de resonancia magnética y de tomografía por emisión del fotón único.[3] El hospital del Instituto Nacional de Psiquiatría es la excepción entre los siquiátricos mexicanos en tanto que el ingreso es voluntario. Una activista en derechos humanos me comentó: “Como es instituto oficial, están cuidando su imagen”. Pero la gente internada allí sale implantada con la idea de que están enfermos y que necesitan medicarse por tiempo indefinido.

Que el INP es una pantalla lo comprobé en febrero de 2002 cuando lo visité, esta vez acompañado de Morris Lan, un activista de una sociedad protectora de animales (en el instituto se experimenta con macacos en un bioterio). Lan y yo tuvimos una larga y muy instructiva charla con el doctor Gerardo Heinze, el director del instituto, quien nos comentó que había hecho su posgrado de siquiatría en la escuela alemana creada por Emil Kraepelin. Heinze nos mostró las instalaciones del instituto, incluido el hospital, y percibimos que en México éstas son presentadas a los extranjeros con el propósito de presunción nacional. El INP es único en Latinoamérica. Existe un instituto similar en Europa y otro en Estados Unidos, pero en Latinoamérica es el único en su especie, nos dijo Heinze orgulloso. Precisamente con fines de cuidar la imagen ante los visitantes, en el INP no existen celdas de castigo como en la que Mario Cantú despertó amarrado de las extremidades. “Aquí no conocemos ni la bartolina, es un hospital abierto”, Heinze explicó. “El paciente se puede salir en cualquier momento”. No obstante, en el INP se administran neurolépticos e incluso electroshocks. En la entrevista de casi dos horas que gentilmente nos concedió, Heinze defendió al electroshock y a su profesión en general. No nos quiso responder cuántos electroshocks se administraban por año en el instituto, pero respecto a los efectos de los neurolépticos, ante nuestra pregunta sobre los índices de disquinesia y distonía tardía, Heinze respondió: “Es el pasado; hoy en día usted ve un porcentaje mínimo de estos efectos secundarios”.

Lo que dijo Heinze, y que incontables siquiatras le dicen al público, no es verdad. Un estudio mostró que han muerto miles de norteamericanos debido al síndrome neuroléptico maligno.[4] Incluso en el breve tiempo en que Heinze nos guió al hospital del instituto para mostrarnos a los pacientes vimos a una mujer que hacía extrañas muecas con la boca: signo inequívoco de la temible disquinesia tardía. Es tan yatrogénica la profesión que estudios publicados en 1979 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelaron el dato más devastador que podamos imaginar para la legitimidad de la siquiatría. A lo largo de ocho años la OMS hizo estudios en Colombia, India y Nigeria, países donde se administran muchas menos drogas siquiátricas que en los países ricos, y descubrió que en aquellos el índice de mejoría de quienes sufren crisis psicóticas fue exponencialmente más alto que en Estados Unidos, la Unión Soviética, Inglaterra, Dinamarca, Irlanda, Checoslovaquia y Japón. ¿Cómo fue posible eso? La respuesta es devastadoramente simple: en Colombia, India y Nigeria no se consumen tantos neurolépticos. Al no ser capaces de importar en grandes cantidades los medicamentos occidentales, los países pobres han tenido una gran ventaja sobre los ricos. En el estudio de la OMS resultó muy revelador que donde menos se recuperaban los pacientes mentales fue en la Unión Soviética: el país de la lista en el que se han administrado la mayor cantidad de neurolépticos. Es una estupenda ironía que, en sus intentos de sanar a la gente que sufre de crisis psicóticas, los métodos de las potencias sean mucho más contraproducentes que los métodos de los países en desarrollo.[5]

La agenda política del INP aparece en las primeras palabras del texto Instituto Nacional de Psiquiatría, 20 aniversario: “Con base en una ponderación de la importancia que tienen para el país los problemas de salud mental, incluyendo el alcoholismo y la farmacodependencia, el 26 de octubre de 1979 se creó, por decreto presidencial, el Instituto Nacional de Psiquiatría, un organismo político descentralizado, con presupuesto y gobierno propios”.[6] Como ha dicho el historiador mexicano Enrique Krauze, el sexenio del presidente José López Portillo, en pleno boom de ventas de petróleo mexicano al extranjero, se caracterizó por enormes gastos del presupuesto nacional y proyectos faraónicos que causaron la bancarrota del país en 1982. La formación de este enorme instituto para controlar a la población de alcohólicos, farmaco-dependientes y otros indeseables puede entenderse en el contexto de ese sexenio faraónico. El control de conductas no sólo se hace mediante drogas y el electroshock. En el instituto que López Portillo creó hablé con un médico que, sin titubeos, me habló de cómo se hace la lobotomía en el nuevo siglo.

En octubre de 2002 conocí al neurofisiólogo José María Calvo, quien me mostró los lugares donde investiga el sueño en el INP. Al entrar a su laboratorio me sorprendió ver a unos gatos en jaulas de un material transparente con electrodos implantados en el cerebro. Jamás había visto algo semejante en mi vida. El aparato implantado en la cabeza de los gatos parecía una especie de puerto de impresora “direct input” para que le conectaran tal o cual cable. ¿Qué sentirán los gatos que les meten esos alambres directamente al cerebro? En esto Heinze tampoco nos dijo la verdad a mí y a mi acompañante de la sociedad protectora de animales. En nuestra entrevista nos había dicho que no se realizaban experimentos invasivos con los animales del instituto. La verdad es que se hacen, y no sólo con gatos.[7] Calvo me informó que en el Instituto Nacional de Neurología se hacen experimentos con seres humanos; y mencionó un nuevo tipo de lobotomía que se hace internacionalmente. Anteriormente se extraía el tejido cerebral de los sujetos a controlar, pero en el siglo XXI la tecnología permite cicatrizar las áreas de los lóbulos frontales que se deseen sin necesidad de extraer los trozos de tejido cerebral: un adelanto científico “para los pacientes refractarios al tratamiento” en opinión de Calvo.

“Refractarios al tratamiento” es la expresión que usan los médicos para referirse a quienes los psicofármacos no les hacen el efecto deseado por los siquiatras. Esta “lobotomía moderna” fue importada de Estados Unidos a México. El siquiatra Michael Jenike escribió lo siguiente en un cibersitio que abrí en el nuevo siglo:

Como algunos pacientes con OCD [trastorno obsesivo-compulsivo] son refractarios a los tratamientos del orden del día y se encuentran casi totalmente incapacitados, el grupo de investigación ha estudiado el uso de tratamientos de neurocirugía para estos pacientes refractarios al tratamiento [...]. Ya se ha obtenido aprobación sobre sujetos humanos en el Departamento MGH de la Universidad de Brown y en el Hospital de Rhode Island. El estudio se encuentra en camino de realizarse.[8]

Además de los laboratorios de gatos con electrodos implantados en sus cerebros, en el instituto que Ramón de la Fuente fundó hay instalaciones para la investigación neurocientífica, aulas de enseñanza, un auditorio, una biblioteca y más de cuarenta consultorios. Se tiene a los “enfermos” en cinco sectores. Hay cuartos para médicos residentes. Se realizan reuniones científicas y seudo-científicas y se publica en Salud mental, el órgano oficial del instituto, además del boletín mensual. En 1993 ingresaron los primeros alumnos que realizaron la totalidad de su formación siquiátrica en el instituto, que también cuenta con programas de maestría y doctorado en siquiatría desde 1991. Frente a la maqueta de los edificios del instituto Heinze nos dijo a Lan y a mí que, muchos años atrás, de la Fuente le decía: “Quiero hacer un instituto” y que su sueño se volvió realidad gracias al presidente López Portillo.

Que las actividades del instituto son una mezcolanza entre ciencia y seudociencia lo averigüé en un ciclo de conferencias realizadas en 2002. El instituto invitó a una doctora norteamericana que impartió conferencias de anorexia y habló de los neurotrasmisores favoritos de los siquiatras: la dopamina y la serotonina (son los favoritos única y exclusivamente porque son los que han investigado; pero puede haber más de cien diferentes neurotrasmisores en el cuerpo humano). También habló de investigaciones genéticas. Como me dijo Luis Cuevas, un endocrinólogo amigo mío que trabaja con anoréxicas, la postura de la ponente era insostenible. Debido a la exigencia de mantener una figura esbelta la anorexia aparece frecuentemente en la población de bailarinas: dato que sugiere fuertemente una etiología psicosocial, no biológica. Por otra parte, en tiempos del pintor Rubens, cuando los valores de estética apreciaban a las mujeres más gordas, éstas no padecían de anorexia. En esos tiempos no existía la presión cultural de la figura esbelta que nos invade en la actualidad: una exigencia aun más acusada en la población de bailarinas. Esta exigencia cultural, no biológica como nos quería hacer creer la conferencista, es lo que hace que algunas muchachas le hayan cobrado fobia a la comida. No obstante, la de Cuevas era la voz disidente: en el INP me sentí estremecido por la credulidad de los profesionales adultos que engullían lo que, en inglés, nos decía la ponente.

Cuevas y yo nos salimos de esa conferencia y en otra sala del instituto escuchamos otra: una auténticamente científica sobre la neurofisiología del acto de parpadear. ¡Pero ahí también me estremecí! ¿Cómo es que este científico argentino impartiera su cátedra en tal lugar? Estando rodeado de profesionales de medicina y neurología sentí que todos estos adultos se comportaban hacia la figura del profesor de manera tan pueril como un niño indígena con su tatá. Mientras escuchaba al neurólogo, en un diálogo conmigo mismo pensé en lo irrelevante que era impartir cátedra sobre la neurofisiología del parpadear dado que estábamos en una institución en la que, a la par de esa conferencia científica, se impartía otra conferencia seudocientífica y represiva (postular la base biológica de la anorexia se hace con el fin de emprender un tratamiento físico involuntario de la anoréxica). Reconozco que el neurólogo que hablaba de la mecánica del parpadear no tuvo un solo lapsus seudocientífico en que hablara de la siquiatría: habló exclusivamente de neurología. Pero el hecho de estar en una institución donde ese mismo día un colega suyo me había dado detalles sobre las lobotomías modernas, hablaba, a mi juicio, muy mal de la moral del neurólogo y de su compromiso con los derechos humanos y la ciencia real. El efecto del ciclo de conferencias —mentiras siquiátricas a la par de verdades neurológicas— no pudo ser más deformador para los jóvenes profesionales. La impresión que se llevaron a sus casas es que la siquiatría es tan científica como la neurología. Como le dije al doctor Cuevas al salir del Instituto Nacional de Psiquiatría, no hay nadie en México que hable en público sobre el abismo que separa a la ciencia neurológica de la seudociencia siquiátrica.

Referencias

[1] Ramón de la Fuente [Muñiz]: “Sobre los hospitales psiquiátricos” en Proceso, carta al editor (7 marzo 1994).

[2] Instituto Nacional de Psiquiatría: 20 aniversario (Editorial Láser, 1998), p. 3.

[3] Ibídem, p. 13.

[4] Whitaker: Mad in America, p. 208.

[5] Ibídem, pp. 226-232.

[6] Instituto Nacional de Psiquiatría: 20 aniversario, p. 1.

[7] Véase Luz Elena Ramírez: “La experimentación con animales en México: algunas prácticas en el Instituto Mexicano de Psiquiatría” en una página web que abrí en marzo de 2003.

[8] Michael Jenike: “Obsessive-compulsive disorders”, artículo de harvard.edu que leí en una página web en 2000.

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Published in: on mayo 15, 2009 at 7:35 pm  Comments (39)  

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39 comentariosDeja un comentario

  1. Coincido con su postura ante la institución.

    Lamentablemente, es aquí en donde debo terminar mi servicio social. Si usted conoce algún clínico o investigador con postura ética, científica y política que valga la pena contactar en esta institucion para obtener algun posible provecho de mi estancia aqui,le agradecere mucho.

    • Abi, Infortunadamente no conozco a nadie. Un saludo.

  2. Cesar, buenas noches, tengo un problema de Ansiedad desde hace 5 años y no he podido resolverlo, he acudido con alopatas, homeopatas, alternativos, etc, un buen amigo me recomdo asistir al Instituto Nacional de Psiquiatria, pero al leer tu articulo ma asaltan muchas dudas, podria recomendarme alguna otra alternativa, gracias por tus comentarios. JLLC.

    • Sugeriría que leyeras mi libro Hojas susurrantes. Creo que te ayudará. Saludos.

  3. Curioso… Yo como paciente lo vivo diferente. Sufro de Trastorno Bipolar y la verdad es que me han atendido muy bien. Es una crítica muy dura al INP, pero yo en parte defiendo al Instituto porque me ha ayudado.

    • Dices que te trataron bien. Pero si te dijeron que tu achaque era biomédico, te han mentido.

  4. Mi hijo tiene TDHA, y deseo que lo atienda en el INP, igual con lo que leí, me ha dado desconfianza, porque creo que necesita medicamentos, porque se le ha hecho difícil que avanzar en la escuela.
    Que me puedes recomendar. Gracias

    • Te han engañado Lupe. Tu hijo no necesita drogas siquiátricas. Si quieres un doctor que lo trate sin drogarlo, házmelo saber y te recomiendo uno en el DF. Saludos.

  5. Hola¡¡ soy Lety. He tenido días muy difíciles y me sentí mal de salud, creo que es por el estrés del trabajo. Acudí al médico y me dijo que estaba teniendo crisis de ansiedad. Me mandó hacer estudios clínicos, afortunadamente salí bien, la doctora me recetó un medicamento para controlar las crisis. No me lo he tomado porque me preocupa. El medicamento se llama; Clanazepam, comprimidos 1 tableta cada 24 horas antes de dormir, y no se que hacer.

    • No tomes drogas legales, y lee este blog para saber por qué.

  6. tengo un hijo de 17 años tiene una semana que se salio de casa de su papá . Estámos separados y mi hijo sólo se ha dicado a alcoholizarse y no se que hacer ya estuvo en un hospital psiquiátrico en ” Dr Juan N Navarro .duro un mes está muy sicotizado tiene también t d h ayudenme porf.tú

  7. Cuando se tiene un trastorno mental, y se vive realmente la limitacion, el rechazo, la ansiedad, el temor constante, se da uno cuenta de lo importante que puede ser un medicamento y la consulta del psiquiatra.
    No es solo decir que es inhumano que me amarren, o me inyecten o me encierren en un hospital,

    es que me internen porque tenia miedo, porque veía cosas, porque senti que me seguian, porque estuve a punto de lastimar a uno de mis familiares, es porque intente hacerme daño y golpearme contra la pared y matar a mi hijo estando embarazada, y gracias a los medicamentos michas personas pueden contar cosas como estas como una experiencia difícil que se ha resuelto, producto de la enfemedad, y no con el pesar de la culpa y resentimiento con si mismo por habelro hecho.
    Gracias a la interevcnion de un psiquiatra una persona puede dejar de vivir esto, cree usted que no vale la pena, o que es inhumano por eso.

    • El error en este razonamiento estriba en que te ocultaron la existencia de tratamientos que no dañan al cerebro y que curan mejor la mente que la siquiatría ortodoxa.

  8. y cuales son esos tratamientos que no dañan el cerebro? yo acabo de ir a acompañar a mi madre para iniciar un tratamiento en uno de los hospitales de salud del instituto nacional de psiquiatria. no la han medicado aun, mas que con Serenata, mientras llega su primera consulta formal y un diagnóstico más completo.

    Lleva toda su vida siendo acumuladora, y no sé que más haya detrás de ese comportamiento pero siempre está triste, sin $, sin trabajo, sin servicios básicos y empeoró la acumulación en los ultimos años hasta que recurri a limpiar su casa el mes pasado. Simultáneamente a buscar ayuda con un psicólogo quien después de unas 5 sesiones con ella nos indicó que era recomendable que siguiera la terapia con tratamiento psiquiátrico.

    es por ello que al leer este artículo me inquieta saber si puedo encontrar otras alternativas sin medicación. ahora vive conmigo pero la idea es que vuelva a vivir sola, sin embargo, en cuanto tiene oportunidad acumula lo que pueda, papel, folletos, bolsas, servilletas, revistas y aunque ahora yo reviso y tiro cosas, cuando ella vivía sola ya no tenía ni en donde dormir, ni donde sentarse por el volumen de cosas que había en su casa, me pareció que era un riesgo de salud y de vida que siguiera así. había quejas de los vecinos por la plaga de chinches y cucarachas en su casa.

    deseo hacer lo mejor para ayudarla, tengo muchas dudas.

    • Infortunadamente, en México no hay terapia no dañina (drogas) para lo que hace tu madre. Mi abuelo político por cierto hacía lo mismo aquí, en el DF. Ya murió. Hay que ser tolerante con ello más que desesperarse y dañar al cerebro.

  9. Hola, llevo 2 semanas escuchando varias voces que me dicen al oido que me maté y que no valgo nada, no se que hacer, cree usted que leyendo su libro esas voces desaparezcan??

    • Podría ayudar. (Y si usted quiere hablarme por teléfono, que le podría proporcionar, podría tratar de entender qué le sucede…)

  10. hola mi hermano es adicto y no se que hacer la verdad estamos pensando en el INP pero ahora ya me hacen dudar con este articulo me gustaria saber si usted conoce alguna otra artenativa de bajo costo muchas gracias

    • El problema es que si le dan drogas siquiátricas allá, podrían ser peores que las drogas ilegales. Nunca recurras a la siquiatría para este tipo de problemas.

  11. por favor podria proporcionarme el numero del Dr. ya que mi hijo tiene TDHA y uieren medicarlo

    • Nunca recurras a la siquiatría para este tipo de problemas.

  12. He leído su muy respetable opinión acerca de la Psiquiatría y la alternativa de un tratamiento sin “drogas legales”, sin embargo siento que queda al aire o en suspenso esa alternativa… Cuáles son esos tratamientos? Dónde puedo informarme más sobre el tema y profesionales que los manejan. Por favor sea específico. Gracias y buen día

    • La tragedia es que en México no existe una alternativa, como la hay en Finlandia y en otros países europeos. Lo único que puedo aconsejar es, como dice el dicho, “Si no me puedes ayudar, no me perjudiques” (con drogas siquiátricas).

  13. POR FAVOR DAME UNA OPCIÓN PARA AYUDAR A MI HIJO, HA ESTADO MEDICADO CON VARIOS FÁRMACOS Y NO VEO NINGÚN AVANCE EN SU CONDUCTA, TIENE 12 AÑOS, NO QUIERE IR A LA ESCUELA Y SI VA, NO PARTICIPA NI TRABAJA, NO QUIERE HACER NADA EN CASA, ES AGRESIVO Y SUMAMENTE REBELDE, YA NO ENCUENTRO LA MANERA DE AYUDARLO, POR FAVOR DAME ALGUNA RECOMENCACIÓN, PUES ESTOY A PUNTO DE VOLVER A INTENTARLO LLEVÁNDOLO AL HOSPITAL RAMÓN DE LA FUENTE.
    ESTOY DESESPERADA ¡¡¡

    • No querer ir a la escuela a veces es síntoma de cordura. Quien más admiré yo de niño, el director de cine Kubrick, mandó la escuela a volar. Drogar o internar al niño por conductas que uno no entiende sólo agrava el problema.

      Sugeriría que leyeras todo el contenido de este blog. Frecuentemente es la misma conducta de los padres lo que causa los síntomas. Si quieres un hijo sano tendrás que hacer un examen de conciencia.

      No hay de otra, Araceli.

      • DE ACUERDO, SÉ QUE NO SERÁ ALGO FÁCIL DE HACER, PERO LO HARÉ POR QUE ME INTERESA EL BIENESTAR DE MI HIJO Y EL PROPIO, PERO TAMBIÉN SÉ QUE NECESITO DE APOYO PARA LOGRARLO, PUEDES RECOMENDARME CON ALGUIEN PARA QUE ME AYUDE ????
        AGRADEZCO MUCHO TUS COMENTARIOS ¡¡

  14. Mi hijo tiene 6 años en este año entro a la primaria y desde el primer dia recibi quejas de k no obedece y pega , no hace su trabajo y solo quiere estar jugando me mandaron con el psicologo de la escuela hablamos con la persona y de hecho yo voy los dias de escuela con el de 8 de la mañana hasta las 2:30 que salen llevo dos semanas asi y ahora la directora del lugar me quiere dar un oficio para mandar a mi hijo a una institucion psiquiatria y no se que hacer yo veo a mi hijo si es revelde y si no respeta a los adultos x que lo veo como si el sintiera k son iguales no se si me entienda para mi hijo no hay un limite si es halgo que hace mal lo regañas y entiende pero el te contesta y quiere saber por que alcontrario yo siento que mi hijo es inteligente solo es cuestion de saber llevarlo y yo no se como hacerlo y no quiero ver a mi hijo con pastillas me pueden ayudar para hablar con alguien y poder ayudar a mi hijo

    • Aléjate de la siquiatría.

      • Pero k me recomienda solo hablar con un psicologo o seguir trabajando con el en casa o llevarlo pero a una clinica k tenga solo psicologo para k lo ayude y a mi tambien k tal si la del problema soy yo y yo estoy afectando el bienestar de mis hijos y k se este reflejando en uno de mis pequeños me puedes recomendar alguien

      • Como dije arriba, recomiendo leer todo este blog para tener las bases sobre el problema.

  15. estoy de acuerdo en algunos puntos contigo,como que se realizan pruebas de investigacion, en la actualidad con animales dentro del instituto es verdad, con respecto a que le pidas a la gente que no acuda al psiquiatra no ,es verdad que existen alternativas para ayudar a ciertos pacientes con padecimientos psiquaitricos, pero tambien es cierto que no podemos tratar a todos como si fuese el mismo caso, cada paciente es totalmente diferente asi como su organismo, para eso mismo se realizan las valoraciones y dependiendo de esta sera el tratamiento a seguir , y con respecto al trato que se tienen en los psiquiatricos creo que tendrias que leer la NOM-025-SSA2-2012

    • Por lo visto no has leído el artículo central de este blog:

      http://biopsiquiatria.wordpress.com/2009/05/16/seudo/

      • Claro que no, con lo que he leído es suficiente. Mientras no presentes referencias de artículos científicos yo no te creo nada. Hago investigación en neurodesarrollo (nada que ver con psiquiatría, no te espantes) y he leído muchos artículos sobre las alteraciones en los neurotransmisores en trastornos psiquiátricos. Por cierto, también tengo anorexia y nunca fui bailarina, ni modelo, ni actriz, ni me molestaron en el colegio por ser gorda, nada de esos estereotipos superficiales que la gente cree sobre los TCA. En mi experiencia puedo afirmar que la familia tiene todo qué ver en el desarrollo de un trastorno psiquiátrico, en eso tienes razón. Por otro lado, se ha observado que la histamina, neurotransmisor distinto a dopamina y serotonina, influyen en la anorexia. Al igual que se observan cambios contundentes en el tamaño del hipocampo en personas con trastorno de estrés postraumático o un caos en la actividad cerebral de personas adictas. En fin, siempre es más fácil negar.

      • Absolutamente grotesco y psicótico eso que dices (“Claro que no, con lo que he leído es suficiente”).

        Psicótico digo, porque te crees Dios Padre al creer que entiendes este blog sin siquiera leerlo.

        Esa pieza es clave para entender por qué la siquiatría es tan falsa ciencia como, digamos, la parasicología—y tiene referencias, incluyendo una revista especializada que se dedica únicamente a mostrar la seudocientificidad de la siquiatría, incluyendo los alegatos de que neurotransmisores influyen en la anorexia.

        No te tomes la molestia de responder si no enfrentas el artículo enlanzado, “Por qué la siquiatría es una falsa ciencia”.

  16. Hola, mi nombre es Guillermo, soy de Mérida, Yucatán, tengo una depresión con ansiedad según me han diagnosticado, he tomado infinidad de antidepresivos y nada me hace, me dieron electroshocks el año pasado y sigo con una depresión espantosa, solo pienso en querer morirme, ya no soporto mas esto, hasta hace dos meses estuve como dos meses con 30 episodios de pesadillas brutales donde me despertaba pegando de gritos, sentía por ratos que me iba a volver loco, una angustia y ansiedad espantosa, me ingresaron hace como año y medio con un ataque de ansiedad,ya no podia ni siquiera moverme ni caminar, en un año y medio perdí a mi novia con la que duré 15 años, perdí un trabajo de 11 años que amaba, murió mi Padre que dormía junto a mi durante 36 años, su agonía me trastornó espantosamente, no lo supero todavía, no tengo trabajo, ni dinero, hay días que siento una trsiteza tan enorme que no puedo ni levantarme, y ansiedad muy fea por las tardes, sigo llendo con psicologos pero no me ayudan en nada y me siguen cambiando medicamentos y sigo igual. Un amigo me contó su historia casi identica a la mia y que lo ingresaron con ustedes un mes y que ahora se siente bien, que le atinaron a su padecimiento y le dieron la medicación correcta, eso me dió una esperanza, el problema es que no tengo empleo ni tengo un ingreso, estoy desesperado, que me recomiendan, les pido su ayuda por favor, ya no puedo mas con esto, es horrible. Nunca me han hecho estudios, he averiguado en un libro que lei del Dr.David Burns que hay un estudio que se llama de foton único donde se ve la actividad anormal del cerebro y ahi es donde se ve que medicamento me podria hacer mejor, pero en Mérida no hay, y las terapias de los Dres.no me sirven de nada, solo me dicen que le heche ganas pero no me funciona, simplemente no tengo energía, quiero morirme, tengo ansiedad, no tengo nada ya de fe ni de esperanzas, parece que ellos no lo entienden, ya no se a quien acudir. Les ruego me ayuden, por favor. Los electroshocks me los dieron por que dice mi familia que descubrieron un escrito donde me queria suicidar, y me acuerdo que si ya tenia un plan completamente detallada de como hacerlo, pero no recuerdo muchas cosas por los electroshocks, que fueron 9 sesiones en un mes el año pasado.

  17. Me parecen tus comentarios antipsiquiatras irresponsables. No se cómo alguien puede generalizar así tan a la ligera (tienes un pensamiento muy concreto) y además en una página de internet así. Seguro muchas personas cuando lean lo que escribes dejaran su tratamiento psiquiátrico, seguramente algunos tendrán complicaciones graves. Espero que de ser así te hagas responsable y que sí hay algún perjudicado por las cosas que escribes que te demanden

    • Eres un absoluto imbécil que nada ha leído de este blog, mismo que demuestra que la siquiatría es tan falsa ciencia como la parasicología. Gente como tú es responsable que el crimen siquiátrico continúe en México (y en el mundo).

  18. Jaja ósea que mi opinión “demuestra” que la psiquiatria es falsa ciencia. Creo que tu eres el que no sabe nada de ciencia. Que tomes mi opinión como la prueba de eso nuevamente me hace ver tu pensamiento muy concreto. Además insisto, espero que sí alguien deja su tratamiento por las cosas que escribes y les pasa algo grave a ellos o a sus cercanos te hagas responsable

    • Tu imbecilidad estriba en que, sin leer nada sustancial de este blog (sólo hojearlo), esgrimes juicios de valor.

      Te lo voy a poner de esta manera:

      Cuando en 2002 discutí con Gerardo Heinze en sus oficinas del INP, no tuvo argumentos fiables para responder mi crítica, que resumo aquí:

      http://biopsiquiatria.wordpress.com/2009/05/16/seudo/

      Ningún siquiatra ha sido capaz de responder esta crítica desde ese año. Es obvio que su profesión es fraudulenta.


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